Cambia tu actitud

Hoy podrías salir a la calle con una son¬risa, con una actitud más entusiasta y positiva, dispuesto a utilizar palabras amables para comunicarte y relacio¬narte con otros, especialmente si son tus personas más queridas. El día de hoy puede ser diferente, si no les permitimos a otros, con su comportamiento equivocado o agresivo, alterar nuestro carácter o hacernos perder la disposición a tener un buen día... Podemos mantener nuestra intención de poner lo mejor de nosotros para recibir lo mejor por parte de la vida.

Cuando nos dejamos llevar por la preocupación, el temor o la tensión que nos producen ciertas situaciones, reaccionamos —sin conciencia de las consecuencias que tendrá lo que dijimos o hicimos—, hiriendo a otras personas y a nosotros mismos. Así que, en lugar de dejar que el estrés y la tensión que puedan causarte las situaciones externas o el mal humor y el pesimismo de los demás te contagien o te alteren, sonríe, vuélvete espontáneo, saluda, cede el paso, respira profundo y cuenta hasta 100 si fuera necesario antes de dejarte llevar por la reacción, para que seas tú, despierto y consciente en todo momento, quien se comporte como esperas que lo hagan los demás.

En diferentes oportunidades te he hablado acerca de la importancia que tiene aprender a bajarle la velocidad a nuestros días, sobre todo si queremos que nuestra vida transcurra con más bienestar y tranquilidad. Pero, para conseguirlo es indispensable que hagamos ciertos cambios en nuestra actitud y estilo de vida. Cuando estamos dispuestos a suavizarnos, a mejorar nuestra actitud, a colocarnos en el lugar de otros, cuando comencemos a tratar a los demás de la misma manera como esperamos que nos traten a nosotros, estaremos sumando nuestro esfuerzo personal al de otros, para convertir este mundo en un mejor lugar.

Mientras tengamos una justificación para abusar de otras personas, para irrespetar el derecho de los demás, para ignorar sus necesidades o su urgencia, para cometer faltas y equivocaciones, pensando que nadie se dará cuenta, seguiremos rodeados de la violencia, el maltrato, la irresponsabilidad, la viveza y el abuso que tanto rechazamos. Es muy importante que tu comportamiento sea coherente con la idea que tienes de cómo debe fluir la vida.

Por eso te sugiero
Pide siempre las cosas por favor. Hazlo, aun cuando consideres que los otros están haciendo su trabajo y reciben un salario por ello. Pide excusas si fuese necesario, especialmente cuando tu comportamiento o actitud afecta tu relación con otras personas

Toma la iniciativa al momento de hacer algo bien.
Deja de esperar a que otros se comporten de la misma manera que tú, o que te acompañen en tu iniciativa. Una vez que comiences, no te detengas por ninguna razón, ni siquiera porque otros no te reconozcan o remuneren por lo bueno que estás haciendo.

Sé paciente.
Esto significa observar y aceptar el comportamiento de los demás con tolerancia, respeto y comprensión. Recuerda que no vives solo en el mundo, y que lo compartes con muchas personas con actitudes, hábitos, comportamientos y puntos de vista diferentes, pero que buscan lo mismo que tú, vivir en paz y armonía.

¡Permítenos contar contigo al vivir la diferencia!
Fuente: Maytte Sepulveda

Oración de los padres para educar a sus hijos

Estimados amigos:

Ser padres de familia es una labor muy complicada para la que debemos de pedir mucha ayuda al Señor y ser persevarantes en la oración aún cuando tengamos muchas dificultades en la educación de los hijos. Por ello, les propongo que recen habitualmente la "Oración de los padres para educar bien a sus hijos".


SEÑOR:

AYÚDAME a comprender a mis hijos, a escuchar pacientemente lo que tengan que decir, a contestar con cariño todas sus preguntas.

HAZME tan amable con ellos, como quisiera que lo fueran conmigo. No me permitas interrumpirlos, hablándoles de mal modo, si no enseñándoles con amor.

DAME EL VALOR de confesar mis faltas a mis hijos, no permitas que me burle de sus errores, ni que los humille o avergüence delante de sus amigos o hermanos como castigo.

SEÑOR:

NO PERMITAS que induzca a mis hijos a hacer cosas indebidas por seguir mi mal ejemplo.

TE PIDO que me guíes todos las horas del día, para que pueda demostrarles, por todo lo que diga y haga, que la honestidad es fuente de felicidad.

REDUCE el egoísmo que hay dentro de mi, te lo ruego. Haz que cese mis críticas de las faltas ajenas y que cuando la ira trate de dominarme, me ayudes, Oh Señor, a contener mi lengua.

HAZ que tenga siempre a flor de labios una palabra de estímulo.

AYÚDAME a tratar a mis hijos, conforme a sus edades, y no me permitas que de los menores exija el criterio y normas de vida de los adultos.

SEÑOR:

NO PERMITAS que les robe las oportunidades de actuar por sí mismos con responsabilidad, de pensar, escoger y tomar su decisiones de acuerdo a su edad.

PROHÍBEME, Señor, que los agreda física o verbalmente con el pretexto de corregirlos, por el contrario, que siempre tenga para ellos TIEMPO, ABRAZOS, AMOR Y BESOS.

Cuatro pasos que, como ángeles de la guarda, debo yo regalarles.

PERMÍTEME el poder satisfacer sus deseos JUSTOS, pero dame valor siempre de negarles un privilegio que sé que les causará daño.

HAZME TAN JUSTO, tan considerado y amigo de mis hijos, que me sigan por amor y no por temor.

SEÑOR

AYUDAME, en fin, a ser un LIDER para ellos y no un JEFE.

¡SEÑOR, YO QUIERO SER COMO TÚ, PARA QUE VALGA LA PENA QUE MI HIJO SEA COMO YO!

AMÉN
Fuente: Web Católico de Javier

Mutación genética incide en enfermedades lisosomales

El cuerpo humano es perfecto. Cada uno de sus órganos está diseñado para una función específica, pero si algo falla de una manera u otra compensarán el error para seguir su correcta labor. Sin embargo, toda regla tiene su excepción y en ocasiones esta perfección se ve empañada por equivocaciones irreversibles.

Las enfermedades lisosomales son un claro ejemplo de que a veces el cuerpo no marcha de la mejor manera. Estos desórdenes genéticos pertenecen al grupo de los errores innatos del metabolismo y se caracterizan por la carencia o deficiencia de enzimas específicas, lo que provoca la acumulación de compuestos complejos en las células de diferentes órganos y tejidos del cuerpo humano como el hígado, bazo, riñón, piel, médula ósea y algunas terminales nerviosas.

La Dra. Rosa de Rosendo, especialista en el área, explicó que el origen del problema se debe a una mutación genética del cromosoma uno de la región U21 de la cadena de ácido desoxirribonucleico (ADN) y se transmite por herencia. Su incidencia global no se conoce con exactitud Aproximadamente por cada 100 mil nacimientos, sólo de uno a cuatro niños salen afectados. En Venezuela, 75 personas la padecen y en Zulia, sólo se han registrado 36 casos.

Las probabilidades de que un niño padezca del mal varia de acuerdo a la condición de sus padres. Si ambos sólo son portadores de la enfermedad, sus hijos tendrán 25 por ciento de probabilidad de salir afectados, 50 por ciento de ser portadores y 25 por ciento de ser sanos.

Abanico de enfermedades
Se han descrito alrededor de 50 tipos de enfermedades por almacenamiento lisosomal. Entre otras destacan:Pompe, Gaucher, Fabri y MPS1 o Hunter son las más comunes en el país.

Rosendo señaló que las personas que padecen Gaucher carecen de los suficientes niveles de actividad de la enzima glucocerebrosidasa. Su depósito en los órganos y huesos puede tener como resultado síntomas entre leves y severos.

Si el paciente nace con deficiencia de la enzima conocida como alfa-glucosidasa acida (GAA) presenta el mal de Pompe. La mayoría de los niños exhiben debilidad muscular progresiva y dificultad para respirar.

La enfermedad de Fabri es otro de los tipos. En este caso la sustancia a-galactosidasa está ausente y sin ésta ciertas enzimas no se desechan del organismo sino que permanecen dentro de las células, lo que resulta una acumulación progresiva de material que causa la mayor parte de los problemas en esta enfermedad.

La deficiente actividad de la enzima lisosomal a-L-iduronidasa provoca la enfermedad MPS1. La presentación clínica de los pacientes con este mal es extremadamente variable y abarca un amplio espectro de severidad.

Mal silencioso
El diagnóstico de la enfermedad por lo general es tardío e incluso a veces nunca se llega a determinar, debido a que sus síntomas no son visibles. La esplenomegalia o crecimiento anormal del bazo o hígado son los únicos perceptibles. María Luisa Ferrer, presidenta de la Asociación Venezolana de Pacientes con Enfermedades lisosomales (Avepel), contó que a su hermana mayor le descubrieron el problema por una caída que no cicatrizaba y le examinaron otros órganos. Insistió en que en la mayoría de los  casos, los pediatras no detectan la enfermedad a tiempo y que por lo general se confunden con problemas en la sangre, como la leucemia.

Recomendó realizar un despistaje de las enfermedades a través de la prueba de papel filtro. En el estado Zulia, el Hospital Adolfo Pons es el único que atiende este padecimiento Aunque la enfermedad no tiene cura, hay unas ampollas intravenosas que detienen sus efectos. Cada 15 días los pacientes deben acudir al centro de salud para aplicarse el medicamento gratis.

Se invita a los afectados a que se comuniquen al 0424-6627273 o el 8084206.
Fuente: MARÍA PAOLA SÁNCHEZ/ PANORAMA